Tratamiento farmacológico de los trastornos mentales en la atención primaria de salud
- OMS
- 24 mar 2016
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1. Definición de los trastornos psicóticos
1.1 El término psicosis se refiere a un síndrome no específico caracterizado por delirio (creencias falsas), alucinaciones (percepciones sensoriales falsas no compartidas por otros), pérdida de contacto con la realidad y conducta extraña. Este síndrome puede ser el resultado de una amplia gama de enfermedades, que incluye los dos trastornos psiquiátricos principales (la esquizofrenia y los trastornos relacionados con la esquizofrenia); los trastornos médicos (trauma físico, epilepsia del lóbulo temporal, demencia, enfermedad neurológica y endocrina, alteraciones metabólicas); y los trastornos por abuso de sustancias (en particular anfetaminas y alucinógenos).

1.2 La esquizofrenia es la psicosis primaria más común. Es un trastorno grave que empieza normalmente en la adolescencia tardía o en la primera juventud; afecta más o menos por igual a ambos sexos, pero el comienzo tiende a ser más tardío en las mujeres, que también suelen tener una mejor evolución y desenlace de este trastorno. Las encuestas epidemiológicas notifican una prevalencia puntual de 0,4%.
1.3 La esquizofrenia se caracteriza en general por distorsiones fundamentales y típicas del pensamiento y de la percepción, junto con una afectividad inadecuada o embotada. El trastorno afecta a las funciones esenciales que dan a la persona normal un sentimiento de individualidad, singularidad y dominio de sí misma. El comportamiento puede estar seriamente perturbado durante algunas fases del trastorno, con consecuencias sociales
adversas. El delirio (creencia fuerte en ideas que son falsas y sin ningún fundamento en la realidad) y las alucinaciones (especialmente las auditivas, por ejemplo, oír voces) son características psicóticas típicas de este trastorno. Los individuos con esquizofrenia están generalmente bien orientados en tiempo, lugar y persona.
1.4 La esquizofrenia sigue un curso variable, cerca de un tercio de los casos experimenta una recuperación sintomática y social completa. No obstante, la esquizofrenia puede seguir un curso crónico o recurrente, con síntomas residuales y recuperación social incompleta. Los individuos con esquizofrenia crónica representaban una gran proporción de los residentes de las instituciones mentales en el pasado, y todavía lo son en los lugares donde estas instituciones siguen existiendo. Con los adelantos modernos en farmacoterapia y atención psicosocial, casi la mitad de los individuos que sufrían inicialmente esquizofrenia pueden esperar una recuperación total y duradera. Del resto, sólo cerca de un quinto sigue confrontado a graves limitaciones en sus actividades diarias. Incluso después de que los síntomas más patentes de este trastorno han desaparecido, algunos síntomas residuales pueden permanecer, tales como la falta de interés e iniciativa en las actividades diarias y en el trabajo, el aislamiento social y la incapacidad de sentir interés por las actividades placenteras. Estos síntomas pueden causar discapacidad continua y una calidad de vida deficiente, lo que puede suponer una considerable carga para las familias. Ha quedado demostrado reiteradamente que la evolución de la esquizofrenia es menos grave en los países en desarrollo.
1.5 Los prestadores de servicios de salud deben considerar el efecto que ejerce la cultura y la espiritualidad sobre la manifestación de los síntomas psiquiátricos en la atención primaria de salud. Las diferentes culturas pueden expresar los síntomas psiquiátricos metafóricamente o en un lenguaje muy diferente al de los antecedentes culturales del profesional de atención primaria, por ello, cuando sea necesario, se recurrirá a intérpretes para elucidar la sintomatología. Además, algunas experiencias (por ejemplo, oír voces) quizás sean normales en una cultura, aunque se asemejen a una psicopatología. Debe prestarse mucha atención para evitar una mala interpretación.



























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